La lección de la semana: Arquitectura empresarial

La semana pasada me dediqué a aprender sobre arquitectura empresarial. ¿Qué es? Es una práctica que consiste en adoptar una visión holística a la hora de analizar, diseñar, planificar o implementar una estrategia empresarial[1].

Hay diferentes marcos que definen y dividen la arquitectura empresarial en diferentes subconjuntos o niveles. Yo me estoy guiando, de momento, por la definición y división que hace The Open Group que es el autor del TOGAF, uno de los marcos que he visto citar bastante en el material que he estado leyendo. Otros marcos estándar incluyen el de Zachman, EA3 y DoDAF, pero una cosa a la vez.

Según The Open Group, la arquitectura empresarial se compone de cuatro subconjuntos de arquitectura:

  1. La arquitectura de negocios: se refiere a la capa funcional de una empresa, la que describe qué hace una empresa y cómo lo hace.
  2. La arquitectura de datos: se refiere a los modelos que dictan qué datos recolecta la empresa, cómo los almacena, cómo están relacionados, etc.
  3. La arquitectura de aplicaciones: se refiera a los sistemas y sus interacciones, así como sus relaciones con los procesos centrales de la empresa.
  4. La arquitectura tecnológica: se refiere al hardware, software y redes que dan soporte a las aplicaciones.

¿Y cómo estoy haciendo yo uso de esta información?

Mi responsabilidad en el nuevo proyecto al que me han asignado consiste en el análisis y diseño (inicialmente) del componente tecnológico de la empresa. En vista de que a mí me gusta poner manos a la obra enseguida, mi primer intento resultó en un esquema que mezclaba diferentes elementos de las 4 áreas antes mencionadas en una. Esto lo supo porque al sentarme a revisar mi trabajo con un colega, su feedback se centró en la importancia de separar las partes en capas que sirvieran de herramienta de comunicación a diferentes partes.

Así fue como terminé leyendo al respecto y, aunque mi nivel de productividad ha disminuido, me siento segura de que cuando vuelva a poner manos a la obra tendré mucho más claro qué estoy haciendo y cómo hacerlo.

Por otro lado, he ido validando que, independientemente de cuál sea el proyecto en cuestión, tener una idea general de lo que es la arquitectura de la empresa y de los diferentes subconjuntos arquitectónicos que la componen es crucial para tomar decisiones acertadas para el negocio. En mi rol de analista esto es sumamente importante.

 



[1] Como aclara The Open Group, “empresa” en este caso se refiere a una organización o parte de una organización en la que confluyen múltiples sistemas y grupos funcionales en un objetivo común. De manera que, cuando hablamos de arquitectura empresarial nos referimos a la alineación de las diferentes capas, sistemas o grupos que sirven a un mismo  departamento o grupo de trabajo o empresa o grupo de empresas, para lograr un mismo objetivo (o varios).

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